SAN CAYETANO
PADRE DE PROVIDENCIA
El 7 de agosto se celebra la fiesta de San Cayetano. A San Cayetano lo conoce el pueblo
sobre todo como el Padre de Providencia. Efectivamente lo fue. Nombrar la palabra
Providencia es hacer memoria de San Cayetano, porque su vida fue una entrega abandonada en
las manos de Dios providente.
Hablar de Providencia es hablar de confianza y, no hay duda, que se necesita ser pobre
para confiar en la Providencia. Sólo en los pobres se realiza el milagro de la
Providencia. Solo aquellos que tienen las manos vacías pueden llenarse de Dios. Para ser
discípulos del Evangelio es necesario ser pobres, pues la Buena Noticia es un anuncio de
salvación para los pobres. ¡Felices los pobres porque de ellos es el Reino de los
cielos!
Esto lo entendió a la perfección San Cayetano. La pobreza de Cayetano fue una pobreza
eclesial. San Cayetano se hizo pobre para buscar ante todo el Reino de Dios. Siendo hijo
de familia muy rica, siendo un intelectual con grandes títulos de abogado civil y
eclesiástico, siendo secretario del Papa Julio II, se dio cuenta que uno de los
principales males de la Iglesia es querer ser rica. Pero la Iglesia no puede ser rica, el
rico es prepotente, está preocupado para que sus ganancias sean abundantes. El rico es
egoísta, opresor e injusto... hace del dinero su dios y su providencia. Por eso para San
Cayetano, ser pobre como jesús, como San Francisco de Asis y, como otros grandes Santos
de la historia, era un recurso para reformar a la Iglesia. San Cayetano comprendió que
solo los pobres podían entender el mensaje del Evangelio y la sencillez de las
Bienaventuranzas.
En nuestro México, invadidos por la publicidad y propagandas de alto consumo, donde lo
más importante es el tener... San Cayetano nos invita.a seguir a jesús desprendidos de
las riquezas, considerándolas como dones de Dios, como medios para acercarnos a Dios,
pero no para abusar de ellas. Es preciso que mirernos la vida de San Cayetano y tomemos su
ejemplo.
Seguramente San Cayetano hoy tiene mucho trabajo, intercediendo por los que sufren, por
los campesinos marginados, por los obreros, por albañiles, por los indígenas de nuestro
país, por las madres solteras, por los enfermos... San Cayetano bendito, sé nuestro
Padre y Protector, y ruega al Señor Jesucristo, para que envíe más sacerdotes siguiendo
tu estilo de vida, y juntos podamos ser semilla de paz y justicia para nuestro México que
tantas injusticias padece.
SAN CAYETANO DE THIENE (1480-1547)
San Cayetano fue el hombre que quiso actuar en sí mismo las tantas veces invocada reforma
de la Iglesia en los años del inicio del siglo XVI: "Cada uno reforma la Iglesia
sólo reformándose a sí mismo... desde dentro". Toda su vida y obra se inspiran en
el Evangelio: "Busquen primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás se les
dará por añadidura " (Mt 6,33); lo que le mereció para siempre el título y la
veneración como tal, de SANTO DE LA PROVIDENCIA.
1480 Nace en Vicencia, siendo sus papás el Conde Don Gaspar de Thiene y Doña María
de Porto.
1482 Muere su papá en defensa del Estado Pontificio.
1504 Se titula de Doctor en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Padua. Edifica
una iglesia dedicada a Santa María Magdalena, en su hacienda de Rampazo, en los
alrededores de Vicencia.
1506 Llega a Roma para trabajar en el Vaticano como secretario del Papa Julio 11.
interviene para la paz en Venecia.
1515 Es admitido como socio del Oratorio del Amor Divino, en el barrio romano del
Trastévere, donde un grupo de laicos y algunos curas buscan la santificación personal a
través de la oración intensa y de la comunión frecuente.
1516 Se ordena sacerdote, realiza su primera Misa en Santa María la Mayor. Es aquí donde
en el año 1517 en la fiesta de Navidad tiene la visión de la Virgen depositando al Niño
Jesús en sus brazos.
1518 Regresa a Vicencia para asistir a su mamá que se encuentra muy grave de salud.
1521 Tras la muerte de su mamá, se traslada a Venecia, donde, con la ayuda de los
generosos ciudadanos construye un Hospital de Incurables.
1524 Cayetano funda la Orden de Clérigos Regulares.
1527 Durante el saqueo de Roma sufre torturas y humillaciones. Después se va a Venecia
donde socorre a los enfermos de la peste negra.
1533 Cayetano se traslada a la ciudad de Nápoles, donde comienza su tarea de Reforma entre
los clérigos.
1539 Trabaja al servício de los más necesitados, a favor de los cuales promueve el Monte
de Piedad, actual banco de Nápoles.
1547 Cayetano muere el domingo 7 de agosto, y justamente en ese día se firman los
tratados de paz. Pues hubo grande guerra en la ciudad de Nápoles, por lo que Cayetano
ofreció su vida por la paz.
1629 El 8 de octubre el Papa Urbano VIII lo beatifica.
1671 El 12 de abril el Papa Clemente XI lo inscribe en el catálogo de los Santos de la
Iglesia.
EL VIAJE QUE HIZO SAN CAYETANO, DE MADRID A LA NUEVA ESPAÑA.
La enorme devoción que México ha profesado a San Cayetano desde los años
lejanos de 1650 hasta nuestros días, no la trajeron los Teatinos. Llegó de Madrid,
pasando por Sevilla, y se expandió por todo el vastísimo territorio de la Nueva España
en alas de la fama que el mismo Cayetano se había ganado por haberles librado varias
veces de la peste y los muchos y estupendos milagros que, por su intercesión., el Señor
opera a diario a favor de su pueblo.
Así lo explicaba, el 13 de junio de 1693, el compañero mártir del P. Kino,
Ven. Saverio Saeta, en una carta, la postrera de su vida, que escribió a su
hermano, el teatino de Sicilia P. Don Gaetano Saeta.
Tanto el P. Kino como el P. Saeta, lo primero que hicieron, llegando a México, fue españolizar sus nombres:
Chino se convirtió en Kino,
y Saverio en Javier Saeta. La aventura evangelizadora del primero se desarrolló en
Sonora, Arizona y Baja California, donde dejó fundada una misión que quiso dedicar a SAN
CAYETANO, y la del segundo se acabó cuando, apenas instalado en Caborca, el Sábado Santo
de 1694 los Pimas lo flecharon hasta dejarlo sin vida en un charco de sangre que
fue después semilla de cristianos.
La devoción a San Cayetano se había integrado de tal forma en el Madrid del siglo XVII que,
muy pronto, todos los reinos de España se llenaron de ermitas y capíllas dedicadas al
Santo de la Providencia, al santo de la casa, vestido y sustento... Los españoles que, en
este siglo, viajaban a la Nueva España, lo hacían embarcándose en Sevilla. Desembarcaban en
Veracruz y llegaban hasta nuestro Anahuac pasando por Córdoba, Orizaba, Puebla de los
Ángeles, desde donde llegaban a México.
Nunca sabremos quien fue el primer español que llegó a nuestra tierra con la biografía
y estampas de San Cayetano en sus bolsas. Desde México la devoción a San Cayetano se fue difundiendo por donde quiera;
desde el actual Estado de Chiapas hasta Santa Fe de Nuevo México y en el Estado Norteamericano de Colorado.
Desde Mérida, Campeche y Veracruz hasta los estados de Guerrero, Michoacán, Colima y
Sinaloa. En los estados de México, Hidalgo, Guanajuato, Jalisco, Aguascalientes, Durango,
Chihuahua, etc. la presencia de S. Cayetano es, todavía hoy, abundante y documentable.
Se necesita un libro para transcribir únicamente los numerosos topónimos que, en la,
geografía nacional, se escriben con el nombre de San Cayetano. No se cuentan los lienzos
del santo que pinceles famosos de ayer dejaron en Iglesias coloniales, mansiones y
haciendas, conventos y colegios de la Nueva España.
Procede de Madrid la efigie más representada y venerada en México. Se caracteriza por el
precioso collar que adorna su pecho, por la riqueza de su vestuario: Sotana negra con
orlas de oro, recamada en oro y plata, por el artístico
cinturón que ciñe su cuerpo, por los ángeles que le acompañan, las cortinas de
terciopelo que lo enmarcan y la mesa sobre la que aparece papel para escribir, un gorro
doctoral y un libro en el que se pueden leer textos de Mt 6,33 que, hablan de Dios
providente y que estimulan a confiar en Quien viste de hermosura los lirios del campo que
no tejen ni hilan y, que alimenta con creces las aves del cielo que no se preocupan de
sembrar...
Hay parroquias que llevan el nombre de San Cayetano en Irapuato y Guadalajara, en
Pachuca y Mazatlán, en Guanajuato y Atolinga, en Tepic, Linares y
Jiquilpan...hay incluso pueblos llamados San Cayetano en Ario de Rosales, Michoacán...
Hay Iglesias dedicadas al Santo de la Providencia en casi todos los
estados de México e imágenes del fundador de los Teatinos, pintadas y de bulto, en
muchísimos retablos e Iglesias mexicanas.
Cuando llega el 7 de agosto, el mundo cristiano recuerda a San Cayetano, en México se
levantará todavía un nuevo clamor de multitudes para cantar al Santo que vino a México
de Madrid un día impreciso de la primera mitad del siglo XVII y que se quedó aquí, para
siempre, en el corazón de los mexicanos, derramando a manos llenas, los dones de la Providencia.
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